La renuncia del Directorio de Petroperu no es una sorpresa para nadie: éste habría “pisado su propio palito”. ¿Qué hacer? Termino la columna adjunta tratando de responder esta pregunta.
Aunque hay fuerzas dentro del gobierno que se inclinan por lo sensato -contratar una empresa calificada encargada de la reestructuraciön-, también hay allegados que pugnan para que se haga más de lo mismo y con más de los mismos (la peor de las opciones).
¡Qué prime la sensatez! Ojalá logren atraer a gente seria al Directorio.